Si os gustan las pelis del tipo Pequeña Miss Sunshine (2006) de Jonathan Dayton, a lo mejor os gusta The way way back (2013) (o El camino de vuelta, aquí en España) de Nat Faxon y Jim Rush. Creo que ésta es la típica película que se presenta al Sundance Film Festival y triunfa por defecto, aunque a mí no me ha convencido.
El argumento de la película versa sobre la figura de Duncan, un joven de 14 años bastante tímido que se va de vacaciones con su familia (su madre, el novio de su madre y la hija del novio de su madre). Por decirlo de alguna manera, en esas vacaciones el chaval espabila y se vuelve menos tímido para pasar a madurar. De hecho, el chico empieza a coger confianza en sí mismo gracias a que ese verano se pone a trabajar en un parque de atracciones acuático. Contra todo pronóstico, todas las relaciones de amistad (o con simples conocidos) que acaba trabando en el trabajo son relaciones positivas, relaciones que le ayudan a perder la timidez y a coger seguridad en sí mismo. Algo muy distinto de lo que ocurre de puertas hacia dentro en su propia casa, donde se siente bastante incomprendido. Por lo demás, el título hace mención al cambio que pega el adolescente protagonista desde el inicio del viaje, pasando por todas sus vivencias del verano, hasta el camino de vuelta, donde ya se ve una actitud diferente y muchísimo más valiente por su parte.
La
verdad es que yo me aburrí durante la primera mitad de la película, pero
tras esos tres cuartos de hora acontece un hecho que la empieza a hacer
interesante. En mi opinión, la película es muy flojilla comparada con Pequeña Miss Sunshine (las dos películas son del mismo estudio, lo mismo pasa con Juno (2007)), me
da la sensación de que han querido imitar la fórmula de esta última,
pero no se le acerca ni de lejos. De hecho, la película utiliza dos de
los actores que ya utilizó para Pequeña Miss Sunshine, Toni
Colette y Steve Carell, actorazos como la copa de un pino, pero no me
convence que salgan tanto en el mismo tipo de películas. Sobre esas similitudes que comento, he
tenido la misma sensación con otras películas del mismo festival, Juno de Jason Reitman o Win Win (2011) de Thomas McCarthy. No es que sean películas malas, en concreto Juno
me gustó bastante, pero sí es verdad que parece que hayan querido usar
los mismos polvillos mágicos para todas y para que el público quede contento.
En fin, si sabéis de qué tipo de pelis hablo con todos los referentes
que acabo de dar, ya os habréis hecho una idea sobre de qué palo va The way way back.
Por lo demás, los actores están bastante bien (especialmente Toni Colette, pero no es difícil porque hace el mismo papel que en Pequeña Miss Sunshine), aunque al principio se me hacía raro ver a Steve Carell haciendo un papel tan duro. En cuanto a Sam Rockwell, buena actuación, pero pésimo personaje al que no entiendo en absoluto (o a lo mejor es que no hay nada de entender). Si hablamos de los adolescentes, buenas actuaciones.
En general, le daría un aprobaíllo: 6 sobre 10, no me acaba esta película. Ya juzgaréis por vosotros mismos si la veis.
En general, le daría un aprobaíllo: 6 sobre 10, no me acaba esta película. Ya juzgaréis por vosotros mismos si la veis.


