Este blog nace con la idea de escribir artículos desde la perspectiva de una licenciada en filosofía en paro. Especifico que todos los artículos del blog son artículos de opinión abiertos a debate. En ningún momento intento imponer mi visión particular del mundo a los demás, aunque sean mis opiniones las que aquí expreso.

jueves, 9 de enero de 2014

Cine: The way way back (2013)

Si os gustan las pelis del tipo Pequeña Miss Sunshine (2006) de Jonathan Dayton, a lo mejor os gusta The way way back (2013) (o El camino de vuelta, aquí en España) de Nat Faxon y Jim Rush. Creo que ésta es la típica película que se presenta al Sundance Film Festival y triunfa por defecto, aunque a mí no me ha convencido.



El argumento de la película versa sobre la figura de Duncan, un joven de 14 años bastante tímido que se va de vacaciones con su familia (su madre, el novio de su madre y la hija del novio de su madre). Por decirlo de alguna manera, en esas vacaciones el chaval espabila y se vuelve menos tímido para pasar a madurar. De hecho, el chico empieza a coger confianza en sí mismo gracias a que ese verano se pone a trabajar en un parque de atracciones acuático. Contra todo pronóstico, todas las relaciones de amistad (o con simples conocidos) que acaba trabando en el trabajo son relaciones positivas, relaciones que le ayudan a perder la timidez y a coger seguridad en sí mismo. Algo muy distinto de lo que ocurre de puertas hacia dentro en su propia casa, donde se siente bastante incomprendido. Por lo demás, el título hace mención al cambio que pega el adolescente protagonista desde el inicio del viaje, pasando por todas sus vivencias del verano, hasta el camino de vuelta, donde ya se ve una actitud diferente y muchísimo más valiente por su parte.



La verdad es que yo me aburrí durante la primera mitad de la película, pero tras esos tres cuartos de hora acontece un hecho que la empieza a hacer interesante. En mi opinión, la película es muy flojilla comparada con Pequeña Miss Sunshine (las dos películas son del mismo estudio, lo mismo pasa con Juno (2007)), me da la sensación de que han querido imitar la fórmula de esta última, pero no se le acerca ni de lejos. De hecho, la película utiliza dos de los actores que ya utilizó para Pequeña Miss Sunshine, Toni Colette y Steve Carell, actorazos como la copa de un pino, pero no me convence que salgan tanto en el mismo tipo de películas. Sobre esas similitudes que comento, he tenido la misma sensación con otras películas del mismo festival, Juno de Jason Reitman o Win Win (2011) de Thomas McCarthy. No es que sean películas malas, en concreto Juno me gustó bastante, pero sí es verdad que parece que hayan querido usar los mismos polvillos mágicos para todas y para que el público quede contento. En fin, si sabéis de qué tipo de pelis hablo con todos los referentes que acabo de dar, ya os habréis hecho una idea sobre de qué palo va The way way back.

Por lo demás, los actores están bastante bien (especialmente Toni Colette, pero no es difícil porque hace el mismo papel que en Pequeña Miss Sunshine), aunque al principio se me hacía raro ver a Steve Carell haciendo un papel tan duro. En cuanto a Sam Rockwell, buena actuación, pero pésimo personaje al que no entiendo en absoluto (o a lo mejor es que no hay nada de entender). Si hablamos de los adolescentes, buenas actuaciones.

En general, le daría un aprobaíllo: 6 sobre 10, no me acaba esta película. Ya juzgaréis por vosotros mismos si la veis.

martes, 7 de enero de 2014

Cine: Submarino (2010)

Si no os gustan los dramas, no os puedo recomendar esta película del director danés Thomas Vinterberg, co-fundador del movimiento Dogma 95 junto a Lars von Trier. Para los reacios a este movimiento cinematográfico, hay que decir que en esta película el director deja atrás todas las reglas del movimiento Dogma. Personalmente, me alegro de que esto suceda porque nunca entendí el sentido del Dogma más allá de que los directores quisieran molar mogollón proponiendo unas reglas bastante absurdas que recortaban libertad a la hora de hacer cine y homogeneizaban todas las películas del mismo movimiento. No sé si lo hicieron para hacerse eco en los festivales del rollo Cannes o como simple markting para atraer a la audiencia con otra forma distinta de hacer cine o... Nunca leí nada sobre la intención real del movimiento ni soy lo bastante experta en cine como para saberlo, de ahí que mi opinión sobre ello sea totalmente particular (y probablemente pobre). Sólo me pregunto por qué teniendo en nuestra mano tantas tecnologías como existen hoy en día, y en caso de que la película lo requiriera, no podrían utilizarse. Una cosa es que la peli carezca de presupuesto y que por ello no pueda permitirse efectos especiales y esas historias, pero me parece una estupidez imponer unas reglas a la hora de hacer cine que lo único que hacen es restar libertad al director.

Habiendo dicho esto, vamos al argumento. La película Submarino (2010) va sobre dos hermanos marcados por una infancia muy dura en la que tienen que convivir con una madre alcohólica que no se hace cargo de ellos. En realidad, la parte en la que los dos hermanos son niños es muy breve, sólo te muestran el entorno donde viven y una parte en la que ocurre un hecho concreto que marcará sus vidas cuando sean adultos. 

 
El resto de la película se centra en la vida de los dos hermanos sobre la treintena. Uno de ellos acaba de salir de la cárcel y tiene una vida bastante desgraciada; el otro tiene un niño, pero tampoco es feliz debido a su adicción a la heroína y a la muerte de su esposa hace dos años. La película es un drama en toda regla y, por desgracia, tampoco me parece una película con ritmo, así que creo que muchas personas correrán el riesgo de aburrirse. Debo decir que ésta no es la primera película que veo de este director, antes de ésta vi la última peli que dirigió llamada Jagten o La Caza (2012), ésta sí que era una película más o menos rápida, a pesar de tratarse también de un drama. Personalmente, me ha gustado más La Caza (2012) que Submarino (2010) por el ritmo de la película, porque te mantiene en vilo y tensión, por los dilemas morales que propone y porque el final es bastante redondo (aunque inquietante); pero para gustos los colores.

Aún así, no puedo decir que Submarino sea malísima (un 7'5 en IMDb y un 7'1 en Filmaffinity bien podrían merecer su visionado), simplemente se limita a contar la historia de los dos hermanos de manera realista. A su favor debo decir que no estoy para nada de acuerdo con las críticas que dicen que es un "drama tremendista". A ver, a lo mejor puedes pensarlo de películas como Precious (2009) o de Bailando en la oscuridad (2000), tanto por el contenido como por la forma en la que están narradas, pero no me parece que con esta película suceda lo mismo. Y esto es algo sobre lo que quería reflexionar, la gente que dice que este drama es tremendista, ¿qué clase de vida de cuento de hadas llevan? Sí, la película es un drama y ya sabes lo que vas a ver si te pones a ver un drama, pero no creo que este drama haya sido adulterado. No es inusual el hecho de que haber tenido una infancia jodida o el hecho de que haber estado conviviendo en el seno de una familia disfuncional, acabe marcándote de alguna manera cuando creces. Ojo, no digo que si tus padres son alcohólicos o drogadictos tengas que salir necesariamente alcohólico o drogadicto; de hecho, puede ser que precisamente por eso seas todo lo contrario... pero hasta ésa es una prueba de que en la infancia, la clase social a la que pertenezcas y la familia pueden marcar tu vida adulta.

Otra cosa que me hizo pensar de la película es que el personaje principal no es mala persona, y sin embargo, la mayoría de las personas que le rodean sí son mezquinos. Ese refrán de: "dime con quien andas y te diré quien eres", no significa en este caso lo mismo que "si vas con esta gente que es mala, es porque eres malo". Eso me hizo reflexionar que lo que ocurría era que el prota empatizaba con gente que también había quedado excluida de una vida digna en una sociedad que acostumbra a marginar a la gente con menos recursos. Es decir, sería algo como: "me siento identificado con estas personas porque sé que lo están pasando mal y que lo pasaron mal en el pasado; así que intento comprenderlas". Lo que ocurre en este caso es que el protagonista sí tiene límites morales, mientras que sus "colegas" (la chica y el gordo principalmente) no los tienen o directamente están mal de la cabeza. De esta manera, tal y como leí en alguna crítica de alguna revista que no recuerdo, la película distingue a las víctimas de la marginalidad de los psicópatas y personas mezquinas que giran a su alrededor. Con lo cual, al menos en el caso del hermano mayor, ya no hablamos de aquello de: "soy malo porque soy pobre y he sido un desgraciado en el pasado". Sino de: "he hecho lo que he podido en esta vida con las pobres condiciones que poseo y me rodeo de gente chunga porque les comprendo, a pesar de que los desprecio porque sé que son unos cabrones; pero soy bueno".

Por lo demás, la película posee muy buenas interpretaciones y la cámara está muy bien llevada. Con poco más que decir, para mí esta película es un 6 sobre 10. Si os gustan los dramas, a lo mejor la disfrutáis; si no os gustan, no la veais.