Este es un artículo un poco distinto de lo que llevo escribiendo hasta el momento en el blog, supongo que se trata de un artículo algo más personal, pero que a la vez trata un tema bastante actual como lo es la precarización laboral en los distintos gremios profesionales que conforman la sociedad española.
Hace poco eché un ojo al twitter de cierta periodista que me comenzó a seguir en la red social y cuando vio que yo le seguía a ella, dejó de hacerlo. Parece que ésta es una práctica habitual en twitter para captar seguidores, pero sinceramente, no entiendo esta práctica. Entiendo que no sigas a alguien porque no te interesen los contenidos que oferta en la web y quizá éste pudo ser el caso de la periodista, pero que dejes de seguir a la gente así sin más sólo para tener más seguidores no dice muchas cosas buenas de la gente que lo hace. Es más, yo lo catalogaría de mala práctica, pero a lo mejor es que tengo más principios que la mayoría. Especialmente no lo entiendo como práctica habitual de otra gente que también está empezando con esto de hacerse un nombre en las redes sociales. Lo normal sería apoyarnos mutuamente para intentar que el número de seguidores de ambos sea mayor -y sobre todo, que a ambas partes nos interese el contenido que oferta el otro- y no dar la patada al otro de esa manera tan rastrera. Lo único que consigue esta práctica es que sientas desconfianza hacia la persona que deja de seguirte, independientemente de que esa persona sea un periodista famosísimo o no.
Aún así lo que quería comentar en este artículo es un debate que se llevó a cabo en la cuenta de twitter de esta periodista. Supongo que habréis notado que no digo su nombre, la verdad es que en un artículo normal pondría links y hablaría de ella nombrándola, pero puesto que no se trata de responder a un artículo que escribiera sino que se trata de una simple conversación en twitter en la que las frases son cortas y todo se puede malinterpretar, prefiero no hacerlo y escribir el artículo a modo de reflexión personal.
En su cuenta ella decía que todos los "periodistas" que publicaban sin cobrar en webs, sólo por vanidad, se estaban cargando la profesión. Es cierto que trabajar gratis es cargarse una profesión en el sentido de que es aceptar unas condiciones laborales totalmente precarias e inhumanas. Además, también estoy de acuerdo en que los profesionales que trabajan gratis sólo por mantener la firma precarizan la profesión todavía más si cabe. De igual modo, escribir en webs que luego utilizan tus artículos para su propio beneficio no trae nada bueno.
A pesar de todo, lo cierto es que me cuesta mucho pensar que una persona pueda trabajar gratis simplemente por vanidad, sin necesitarlo. Aclaro que esto es sólo una opinión personal y no me baso en dato alguno, pero normalmente cuando se trabaja gratis entiendo que es porque existe algún tipo de necesidad detrás. Puede ser porque la gente que está empezando necesita hacerse un nombre tirando de proyectos propios que al principio carecen de capital, puede ser porque quieren ganar experiencia trabajando -que muchas veces se valora más que el curriculum académico-, pero ¿por vanidad? Puedo estar equivocada, pero me cuesta aceptarlo. Si necesitan mantener la firma escribiendo, supongo que es porque no les contratan porque los editores se aprovechan de las circunstancias que estamos viviendo.
Es un tema mucho más complicado de lo que parece porque lo cierto es que los propios periodistas aceptan cobrar 29 euros por pieza, por lo que si criticas a aquellos que hacen el trabajo gratis el argumento no puede ser: "los que lo hacéis gratis os cargáis la profesión". Al menos no sin añadir lo siguiente: se cargan la profesión los que trabajan gratis, pero también se cargan la profesión los que aceptan cobrar sueldos miserables. Y sobre todo la denuncia se salta una parte muy importante del tema a tratar, a saber: que son los editores, las empresas y los de arriba los que se aprovechan de las ilusiones de los demás para ganar beneficios. Si echas la culpa a alguien de que se está cargando la profesión, al menos hazlo en ambos sentidos, tendrá la culpa el escritor que permite que su trabajo se precarice de esa manera, pero también es culpabe el empresario o editor que juega con la situación de desempleo que está viviendo el país. En una situación con más de seis millones de parados en un país, sería ridículo echarle la culpa de precarizar la situación laboral de un gremio sólo a las personas que trabajan gratis. En primer lugar, porque con esa tasa de desempleo lo más probable es que la razón principal por la que la mayoría trabaje gratis sea por necesidad -salvo por unos pocos vanidosos que quieran mirarse en el espejo mientras se besan a sí mismos-, de la misma forma que tú trabajas cobrando una miseria por necesidad. En segundo lugar, porque se te olvida denunciar una parte de la ecuación igual de importante que la de los escritores que publican sin cobrar, a los de arriba, que se están aprovechando de la supuesta y eufemística "crisis" cuando por ejemplo, algunos periódicos sin pérdidas como El País han hecho EREs sin necesitarlo poniendo como excusa la famosa "crisis".
Hace poco leía la situación de Francesa Borri como corresponsal de guerra en Siria, ella misma decía que le pagaban una miseria por artículo a pesar de estar en primera línea de guerra. En el artículo decía que podría hacer su trabajo por 100, pero siempre habría alguien que lo haría por 70. Igualmente, hablaba del poco respeto que se tienen entre los compañeros a la hora de cubrir las noticias, hasta el punto de que estuvo metida en una situación bastante peligrosa porque su colega le indicó mal la dirección de la manifestación con el fin de que sólo pudiera cubrirla ella.
Al final, me quedo con la parte del artículo de Francesa Borri donde incita a los periodistas a unirse y a apoyarse entre ellos, pero añadiría que no sólo los periodistas deben hacerlo, sino también todos los gremios profesionales. El problema de nuestro mundo es que nos han enseñado a ser excesivamente individualistas, no sabemos actuar colectivamente mediante una cooperación transparente y sincera, somos individos alienados en una sociedad masificada velando sólo por nuestros intereses particulares y egoístas. Como consecuencia, nos cuesta empatizar con la situación que viven los demás y ponernos en el lugar del otro, vivimos en un mundo realmente agresivo y competitivo.
Nos hemos olvidado de lo que significa juntarse para unir fuerzas, de lo que significa respetar al otro y luchar colectivamente por los derechos del grupo. Quizá algún día estemos tan exprimidos que se nos ocurra la genial idea de volver a hacerlo, o quizá se salgan con la suya y sigamos quejándonos desde nuestra particular trinchera sin unir fuerzas echándoles las culpas a unos y a otros sin poner el punto sobre las íes a quienes realmente se lo merecen.
@LReplicante.
Punto 1, sobre twitter. Como consejo personal: no entres en la dinámica del "follow back". A mí de repente me sigue gente que no sé muy bien qué ha visto en mi TL, si es que ha visto algo. Yo miro, pero si su TL no me interesa, por lo que sea, no les sigo. Yo no devuelvo el follow automáticamente. Para mi Twitter es una manera de obtener información, sobre todo, y si sigo a mucha gente, me saturo, y puedo perderme cosas más importantes. Es mi consejo. Pero vamos, la práctica esa de seguir para que te sigan y luego hacer unfollow es bastante común.
ResponderEliminarRespecto de lo otro. Yo entiendo que la gente esté cabreada, o se sienta amenazada, pero es muy bonito criticar desde cierta posición de confort. Pasó con los escraches. La gente decía que era intolerable, que era violento, que se perdía la razón al perder las formas...Pero es muy fácil decir eso desde un plató de la tele, bien comido, bien vestido, y con una casita maravillosa esperándote cuando salgas de allí. Pues lo mismo con esto.
En cualquier caso, es más fácil culpar al explotado. Todo el mundo sabe que nos encanta trabajar gratis, o trabajar por una miseria (Pista: no). Pero a lo mejor la gente LO NECESITA. El que no lo necesita es el que se está forrando. Pero claro, no voy a meter el dedo en el ojo de alguien importante, no sea que...
En fin, estas cosas me queman un poco...
Yo hasta ahora he seguido a gente que me interesa o que he pensado que podría interesarles lo que escribo. Por ejemplo, me empezaron siguiendo dos blogs de cine y algunos expertos en Redes Sociales (por el artículo sobre el fraude), no tiene nada que ver con política; pero por una parte se veía que eran blogs bien hechos y me gusta el cine, por otra lo del social media también me parece bastante útil... así que me pareció bien seguirles. Eso de perderme cosas me pasó cuando empecé a seguir a una página de trabajo (que también me interesa) que publicaba a diario muchas veces, ¡parecía que era la única noticia que veía en todo twitter! Así que ahí sí que tuve que hacer unfollow, pero porque era una tortura diaria. Gracias por el consejo a una principiante.
EliminarY sí, lo otro consiste en que la periodista en ese momento no pensó mucho en los demás, fue a defender su pan sin pensarlo mucho.
Una amiga me dijo que pensar es "vintage", una cosa antigua, que nunca pasa de moda, pero a la que no todo el mundo le encuentra el sentido. Somos chicas vintage, ;)
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